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El Azor es una embarcación que fue construida por Astilleros Bazán para uso y disfrute del jefe de Estado General Francisco Franco. Botada en 1949 y de 40 metros de eslora y 7,5 metros de manga, la nave fue utilizada como yate de recreo por Franco y su familia.

Franco disfrutó de su afición por la pesca en el Azor, especialmente la del atún, pero también se llevaron a cabo importantes reuniones políticas como las llamadas conversaciones del Azor que tuvieron lugar en 1948 entre Franco y Don Juan de Borbón donde se decidió que el entonces príncipe , hoy Rey, estudiara en España.

Tras la muerte de Franco, el barco fue utilizado en 1985  por el entonces presidente de gobierno Felipe González en un polémico crucero de verano. En 1990 el Estado subastó el barco especificando que el destino debía de ser para desguace. No obstante, su comprador intentó en vano convertirlo en un local de ocio flotante.

Desde entonces, el Azor ha descansado y perdido lustre en las afueras de Cogollos, Burgos, convirtiéndose en reclamo turístico para nostálgicos y sorprendidos visitantes. A finales de 2011, Fernando Sánchez Castillo lo compra.

El destino final de la embarcación toma forma de un prisma compactado. Figura ensalzada en el minimalismo por su impersonalidad constructiva y por su ausencia de referencias sentimentales o emotivas.